Jugar al poker con buenas cartas

Jugar al poker con buenas cartas no es tarea fácil. Seguramente te preguntarás por qué, si son las buenas cartas lo que estamos esperando mano tras mano. La realidad es que es mucho más sencillo jugar con cartas mediocres que con cartas realmente buenas, o al menos llevarse el bote que merecen las cartas que tienes en tus manos cuando estas se lo merecen. Jugar con buenas cartas no es algo simple y aquí veremos algunas estrategias que puedes implementar luego de leer este artículo para ganar el máximo dinero posible.


Una buena mano en el poker.

Existen muchos caminos para tomar cuando te toca una buena mano en el poker. La mayoría de los novatos corren a aumentar al máximo su apuesta, ahuyentando al resto de los jugadores o levantando sospechas de que tienen buenas manos. Esto termina otorgándoles pozos mediocres que podrían haber sido mayores y ganar menos dinero del que realmente se puede ganar con unas buenas cartas.


Teniendo en cuenta que el poker es un juego de estrategia y de psicología, entonces debes jugar, cuando te tocan muy buenas cartas, como un par de A o un par de K, tan tranquilo como si jugaras cualquier otro tipo de carta. Esto se hace para evitar que tus oponentes descubran tu jugada y sigan apostando sin darse cuenta. Si cometes el error de apostarlo todo antes del flop o subir por primera vez en la mesa, entonces revelarás tu posición.


Otro de los factores que influirá en tu conducta es el tamaño del pozo. Si hay mucha acción antes del flop o si la mesa tiene muchos fanfarrones, entonces quizás te convenga ganar ese pozo lo más rápido posible. Esto lo haces adoptando una postura agresiva frente a las apuestas, y subiendo tanto como puedas, sea que estés en una mesa de poker con límite o sin límite. Por el otro lado, si el pozo es pequeño y estás enfrentado contra uno o dos jugadores, quizás quieras darles a entender que ellos tienen la ventaja, y permitirles que levanten vuelo y apuesten más fichas, las que luego terminarán en tu pila.


Esta estrategia es más sencilla de aplicar en las mesas reales, en las que generalmente pasas 1 o 2 horas con las mismas personas, y puedes leer su predisposición y personalidad. Sin embargo, en las mesas online, donde el flujo de jugadores es tan grande, quizás se te dificulte leer a los jugadores con los que estás compitiendo, ya que estos van y vienen todo el tiempo. En este caso, debes jugar agresivamente, ya que no sabes quién puede estar del otro lado sentado en tu misma mesa de poker virtual.