Jugar al poker como un profesional
En lo que al juego más famoso de cartas del mundo se refiere, el poker, siempre hay mucha mística de por medio. Generalmente se lo ve como un juego lujoso, donde los jugadores profesionales están siempre acompañados de mujeres bonitas y andan en coches último modelo, visten caros trajes y viajan por el mundo haciendo nada más que jugar al poker.
Si bien la vida de un jugador profesional de poker puede llegar a ser así, muchos individuos que se dedican profesionalmente a este juego distan de ese estilo de vida. Veamos por qué.
Jugador profesional de poker.
Un jugador profesional de poker es aquel que se dedica a tiempo completo a jugar al poker. Esto puede parecer una locura o algo fuera de la realidad, ya que el poker es un juego de apuestas y de casino. Podríamos preguntarnos a quién se le ocurriría dedicarse a tiempo completo a este juego que tiene más de riesgo que de ganancia. Bueno, existen personas que se dedican a jugar al poker como si trabajaran en una oficina, con ventajas y desventajas adicionales.
Una de las ventajas intrínsecas a este estilo de vida es la libertad de acción. Uno no tiene jefes y toma sus propias decisiones y rumbos profesionales. En este sentido, un jugador profesional de poker decide a qué hora levantarse, a qué hora dormirse y desde dónde controlar sus partidas simultáneas. Otra de las ventajas son las buenas ganancias y la posibilidad de viajar a los torneos, muchas veces invitado por las mismas compañías de poker o los casinos que los organizan, con todos los gastos pagos.
Ahora bien, por más fácil que parezca, la vida del jugador profesional de poker no lo es tanto. Se requiere mucha disciplina para incrementar todos los días el conocimiento y las técnicas de poker que el jugador maneja, y para jugar 6, 7 u 8 horas seguidas, sin parar, tal como un trabajo común y corriente. Además, puede que las malas rachas continuen y las ganancias disminuyan, o que los jugadores experimenten buenas rachas y aumenten su dinero considerablemente. Esto es una especie de equilibrio que experimentan los jugadores de poker profesionales y que es intrínseco a su estilo de vida.